¿Puedes coger lápiz y papel y hacer una lista con las cosas por las que estás agradecid@? Hazla ahora si puedes, antes de seguir leyendo… En pocos minutos, verás como tu estado de ánimo cambia, y comienzas a sentirte mejor ¿verdad? Has movido el enfoque hacia tu sensación de plenitud. Es un muy buen ejercicio para afrontar nuevos periodos y nuevos retos. Yo procuro hacer una lista mental cada mañana al despertar, eso me espabila más que cualquier café y me llena de energía para afrontar el día. Después, trato de estar atenta a los pequeños detalles que llenan mi universo.
Vivimos en una sociedad que nos bombardea continuamente con mensajes de carencia, aprovechando nuestra sensación de vacío para vendernos cosas y eso nos ha acostumbrado a ir por la vida mirando lo que nos falta. Es una forma triste de enfrentar cada día. Y además, bastante sesgada. Si emprendes una búsqueda interior, pasearás por intrincados laberintos, extraordinarios senderos en el bosque, valles cubiertos de nieve, inmensos desiertos, relajantes playas; navegarás por bellos lagos, ríos y mares, y volarás por las estrellas… Como dicen los yoguis más sabios, comprenderás que el mundo entero está dentro de ti. Si pruebas a caminar desde la sensación de plenitud que te otorgan los pequeños gestos de agradecimiento, como la lista de este post, verás que tus pasos son más seguros, más claros y menos manipulables. Y que la vida está llena de belleza y de magia, allá donde la mires.
Por eso no puedo sino aplicarme el cuento y comenzar el año dando las gracias: por esas 7000 visitas al blog, por todos los comentarios, por los mails, las llamadas, las recomendaciones, los “retweets” y “posteos” en redes sociales… Gracias a toda la gente que enseñó y que me enseña lo bello de la vida… porque yo, lo único que hago, es tratar de compartir lo que voy aprendiendo. J Danzando con el Universo cumplió su primer año en la red: muchas, muchas gracias por el valioso tiempo que dedicáis a bailar conmigo.
(Imagen: nuttakit)
