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viernes, 6 de abril de 2012

Los chicos no lloran (Miguel Bosé, 1990)

Vivimos en una sociedad que ha despreciado una de las expresiones más liberadoras de las emociones humanas: el llanto. Llorar y reír son dos sabias expresiones del cuerpo que lo sanan bioquímicamente, lo calman si es necesario, reducen la presión de una emoción dejando que aflore, para que no se estanque. Y es que una simple emoción puede romper todo el frágil equilibrio homeostático de nuestro organismo, pero su expresión fluida mediante una carcajada, una lágrima o quizás tan sólo una palabra pueden recuperarlo en el instante. Sin embargo, parece ser que vivimos en una sociedad de “fuertes”, donde está mal visto llorar, peor que te vean hacerlo… Y así vamos machacando nuestro cuerpo, llenándolo de tensiones y sobreexponiéndolo a una química alterada por un cerebro que sabiamente suelta sus neurotransmisores para indicarte mediante un nudo en la garganta, un dolor en el pecho o un vuelco del estómago que es el momento de procesar un sentimiento… negándonos a ello. Bonito desprecio a la sabiduría de la vida. ¿Lo peor? Que nos acostumbramos a esa química y pensamos que es la normal. No, no lo es, sólo que el cuerpo se adapta, bloquea el diafragma, tensa los músculos del cuello o se encorva al andar, con efecto acumulativo, hasta que esos patrones se fijan en tu memoria corporal.
10 sesiones de “Rebirthing”, 10, me costó a mí reconciliarme con mis lágrimas, aceptarlas, sanarlas. Me trajeron recuerdos que había procesado con la mente pero cuyas emociones no había dejado fluir a través del cuerpo. Allí estaban mis lágrimas, esperando a ser lloradas. Y al fin las lloré… y mientras, observaba cómo al hacerlo perdían su poder. Aquellas emociones no procesadas consumían mis energías porque ya era un hábito inconsciente retenerlas ahí; después de tantos años había olvidado que aquello no formaba parte de mí, que no tenía que esforzarme por retenerlo… lo hacía día a día, momento a momento, sin darme cuenta, y eso me agotaba. Habría bastando con llorarlo en su día, pero no lo hice, porque yo era fuerte, o porque más bien era tan débil que no podía enfrentarme a ellas... era pequeña, o quizás no tanto.
Porque así es, los fuertes son los que asumen todas sus emociones, sus contradicciones, las miran a la cara y dejan que salgan, y entonces las emociones se marchan, y ell@s siguen adelante con la frescura de cada amanecer.

Tenemos un maravilloso cuerpo al servicio de nuestra vida emocional, nos ayuda a expresar, a guardar, a reír, a soñar, a experimentar toda la intensidad de quienes quienes somos, parte de la Vida que late en todo lugar, que es mucho más rica y más inmensa de lo que podemos llegar a comprender con nuestras mentes. Dale espacio a tu cuerpo, a tus emociones, ríe, llora y sobre todo, deja que los niños lloren, porque ellos no tienen otra forma de expresar su frustración, su dolor, su impotencia ante un mundo grande sobre el que no tienen control alguno. Hemos idealizado nuestra propia infancia y se nos olvida que ser niño y no tener control sobre tu vida no es nada fácil. Ojalá algún día nadie diga eso de “los chicos no lloran”, ni ninguna de sus variantes femeninas como “te pones fea cuando lloras”. Cuántos problemas nos ahorraríamos de adultos…cuántos.
Ahí va el genial dueto Bosé-Summers del álbum "Papito" de Miguel Bosé:

Video subido por ierogamos

lunes, 3 de octubre de 2011

Contradicciones

Como occidentales nos han educado en un mundo en blanco y negro, un mundo donde las cosas son buenas o son malas. Por eso nos cuesta tanto aceptar el negro, comprender los opuestos, y aún nos cuesta mucho más aceptar que algo puede ser blanco y negro al mismo tiempo. La visión maniqueísta de la vida se extendió por nuestra sociedad de la mano de películas con malos-muy malos y buenos-buenísimos, y programas infantiles del tipo “Barrio Sésamo” donde nos decían “ahora estoy cerca” y “ahora estoy lejos” pero poco o nada mencionaban el estadío intermedio. Así crecimos, y así, inconscientemente, empezamos a juzgar a las personas que nos rodeaban, a las cosas que nos pasaban y a nosotros mismos. Si las cosas sólo podían ser buenas de una manera, las contradicciones pasarían, lógicamente, a exasperarnos.
A lo largo de la vida, se nos romperían muchas veces esos esquemas, pero con creencias tan arraigadas, tan repasadas a través de la ficción, probablemente volvimos una y otra vez al mismo punto, a la misma visión, que nos convertiría en víctimas de los defectos ajenos e instalaría en nosotros una permanente lucha. Mis esquemas se rompieron pronto, cuando era una adolescente entregada al teatro y un director me dijo eso de “las personas no son blancas ni negras, existe una infinita gama de grises”; algo hizo entonces “click” en mi cabeza, pero no sería hasta bastante tiempo después que comprendí que no sólo eran las personas, sino las situaciones, las que tenían infinitas tonalidades, que incluso más allá del gris, algo podía ser blanco y negro al mismo tiempo. Hoy sé que es desde esa aceptación desde donde se puede caminar hacia adelante con serenidad.
Blanco y negro, bueno y malo, cerca y lejos, querer y no querer… contradicciones que existen en todos, en todo, y que llevan al agotamiento cuando no se aceptan. Sin embargo, también abren una nueva puerta a la comprensión del mundo -y de las personas- cuando se asumen, evitando tanto idealizaciones como odios, con todo el sufrimiento que ambos comportan.

Partimos de una premisa, y es que es muy difícil que una persona vea el mundo como lo ves tú. Cada uno carga con sus experiencias, creencias y herencias, y con ellos filtra todo lo que le rodea y acontece. En algunos casos compartirás sus visiones, y en otros, no lo entenderás, o te parecerá mal. Si eres tolerante, pasarás por alto aquello que no entiendes, pero aún así, si no asumes las contradicciones que te crean aquellos que te importan, sufrirás intentando evitar a toda costa los momentos que no compartes, intentando hacer comprender que tu visión es la correcta, o peor, pensando que puedes hacer que los demás cambien. Los demás cambiarán cuando quieran cambiar. 
Piensa en todas las discusiones que has tenido en tu vida, ¿cuántas veces has conseguido hacer que la gente cambiase de opinión? ¿De qué porcentaje de “éxitos” estamos hablando? ¿merece la pena sufrir por tener razón? Y por otro lado, ¿cuántas veces has dejado de disfrutar de algo bueno porque has encontrado alguna “mancha” en ello que no te gustaba? ¿Cuántas veces te  has perdido lo bueno porque no era “lo mejor”, lo “perfecto”? Todo se vuelve mucho más sencillo, menos cansado, cuando aceptas que la vida, como la gente, no es blanca ni negra, que necesita de los opuestos, y que muchas, muchas veces, se dan ambos colores  a la vez, o una mezcla de ellos.
Si abres la puerta a las contradicciones, te sorprenderás de lo bellas que pueden llegar a ser. Y es que más allá de lo contradictorio, brilla una luz diferente. Atrévete a conocerla y el mundo se llenará de color.
Vuelvo a traspasar el plano de los opuestos de la mano de Jason Mraz, con “A Beautiful Mess”, bello caos, bonito desastre… convertido en canción:
(No me gusta traducir canciones de amor, son besos del alma que pierden demasiado si los toca la mente. Pero seguro que alguna vez te has encontrado en medio de un caos que te resultó bonito, quizás hayas amado a alguien con todo aquello que comprendías y aquello que no. De eso habla la canción, pero tampoco importa demasiado, realmente sólo quería mostrarte la belleza que puede nacer de la aceptación de la contradicción y para eso, basta con escuchar).
(vídeo subido por unfold1234)

sábado, 27 de agosto de 2011

Recuperando a Bach

Hace poco vinieron a casa unos amigos con su hijo de dos años. Mientras él jugaba muy entretenido con unas maravillosas cajas vacías convertidas en universos enteros, los “adultos” charlábamos tranquilamente. Se me ocurrió poner algo de música y elegí a Bach. Dejé la música muy bajita sólo para que acompañara el ambiente. En cuanto empezó a sonar, el niño dejó sus cajas y vino corriendo hacia donde estaba la cadena. Se plantó delante de ella y simplemente, empezó a bailar. Nos miraba de vez en cuando con una sonrisa en la cara, pero seguía vuelto hacia el objeto de su fascinación, hacia el lugar de donde provenía la música.
Muy probablemente dentro de un tiempo las cajas ya no serán universos, sólo cajas vacías. Y Bach será “un rollo”. A eso le llamamos “etiquetar”. Así funcionamos. Poco  a poco vamos limitando objetos, personas, situaciones vividas. Vamos restringiendo nuestra visión, y perdiendo posibilidades, a la par que creamos redes neuronales cada vez más fijas. ¿Sabías que un bebé nace con 100.000 millones de neuronas? En ese momento, cualquier cosa es posible, ya que no habrá redes sólidas entre ellas que se impongan a otras. A medida que las vaya creando, las posibilidades se irán reduciendo. Por ejemplo: un bebé de 6 meses es capaz de distinguir entre las caras de monos que a nosotros nos parecen idénticos a través de fotografías. A los 9 meses ya no será capaz, porque se acostumbrará a ver adultos humanos, y su cerebro desechará una habilidad que no le es útil (*). Michelle de Haan, del University College de Londres dijo al respecto:”Generalmente, pensamos en el desarrollo como ganar habilidades, de modo que es sorprendente que los bebés pierdan ciertas capacidades a medida que crecen.” Pero así es. Lo mismo ocurre con nuestra capacidad de escucha, por ejemplo. Y sigue ocurriendo como adultos, a medida que etiquetamos cosas como no importantes, no válidas, imposibles, inútiles, aburridas y un largo etcétera. Simplemente con poner nombre a las cosas, dejamos de ver las cosas para ver los nombres.
Sin embargo todo este proceso es necesario para desenvolvernos en el mundo, la experiencia y su volcado en lenguaje abstracto son necesarios para poder tomar decisiones cada vez más complejas y centrarnos con rapidez. Pero una vez más, estamos ante una herramienta que ha de servirnos y no dirigir nuestra vida. Si perdemos toda nuestra inocencia, si damos por hecho que las cosas son como las llamamos, el mundo se irá haciendo cada vez más pequeño, más oscuro y más aburrido, levantaremos murallas cada vez más altas y nos obligaremos a recorrer nuestras vidas a través de estrechos pasillos... y pensaremos que ese laberinto que nos hemos inventado es la realidad. Haríamos bien en revisar nuestras etiquetas, atrevernos a retirarlas por un instante y volver a mirar, volver a experimentar como si no supiésemos cómo son las cosas. A poco que nos pongamos a ello dejaremos que la vida pueda brillar en un espacio más grande. Mirar con una perspectiva nueva, y más amplia, es todo un reto para el ego, que se identifica con las creencias pasadas y se aferra a su seguridad, pero no hay nada más sanador y bello que levantarse por la mañana y proponerse descubrir algo nuevo en lo conocido. Si lo haces, verás la magia crecer en tu vida, y a la vida crecer en la magia.
Y para empezar a practicar, tal vez puedas ir al trabajo por un camino diferente, apagar la tele para disfrutar del sabor de la comida con los ojos cerrados, sentir la vida en tu cuerpo por un instante, quedarte quieto y comprobar que esa misma vida late por todas partes. Introduce pequeñas novedades y ellas serán las maestras que te enseñen a mirar para ver realmente la grandeza de lo que observas.
Yo, aquí y ahora, te invito a cerrar los ojos y escuchar este concierto como si no supieras lo que es un violín :)
Vídeo subido por Classical music only
*experimento realizado en la Universidad de Sheffield (South Yorkshire, GB) dirigido por Olivier Pascalis.

martes, 26 de julio de 2011

Buscadores como Amy

Sexo, drogas & Rock´n´Roll, el famoso trío que tan frívolo puede parecer, y que quizá a primera vista lo sea, oculta en un segundo vistazo realidades mucho más profundas. Son tres vertientes de una misma necesidad: la de llenar el vacío existencial que tenemos todos en una sociedad que ha perdido la referencia del sentido de la vida. Son tres caminos que durante milenios han sido utilizados con sabiduría para llegar al profundo conocimiento del ser. Lo saben los chamanes que utilizan las plantas maestras  para crear estados alterados de conciencia que permitan ver más allá del consciente. Lo saben los yoguis tántricos que durante milenios han utilizado el sexo sagrado como una pequeña parte de sus prácticas hacia el conocimiento y la fusión con lo absoluto. Lo saben los músicos que han traído tanta y tanta belleza que ha podido impregnar sus vidas y las ajenas, o los que utilizaban los sonidos para despertar cuerpos y almas dormidos. Hoy, en occidente, lo intuyen, de alguna manera, la mayoría de quienes buscan en cualquiera de esas tres vías colmar su vida, y lo convierten en su cárcel quienes en ellas acaban buscando la huída. ¿Qué es lo que ocurre?
La sensibilidad es un don, un don maravilloso, pero puede ser infernal en un mundo en el que todo el mundo huye de su vida interior porque ha perdido el control sobre ella y le duele. Sin embargo la sensibilidad es también la bendición que le permitirá a una persona conocerlo todo un poco más allá de lo aparente, conectar con la Vida en lo más profundo de su éxtasis, bucear por el océano de la creatividad  y rescatar cosas bellas para traerlas al mundo y que todos puedan disfrutarlas. Esos viajes oceánicos llevarán a artistas y otros buscadores a conocer algo más de la existencia… y es que… ¿dónde está una melodía antes de ser compuesta? ¿dónde estaba aquella historia antes de que alguien la escribiese? Pero también, a mayor sensibilidad, más preguntas, más océano, más contraste con el mundo habitual…más difícil es llegar a casa y vivir como si todo lo demás no existiera, pasando de puntillas por las emociones de los que huyen. Mayor es, en definitiva, la sensación de brecha entre lo interno y lo externo.
A su vez, cuando un artista tiene éxito, cuando tiene permiso para ir y venir del campo creativo y es alabado por ello y es ésa su forma de colmar la existencia, pero la existencia no se llena; cuando un artista tiene todo lo que se supone que hay que tener para ser feliz en esta vida, y no lo es porque esa suposición social es errónea, y la brecha sigue abierta, puede explorar las otras dos vías… y lo normal es que si lo hace, las otras dos tampoco consigan hacerle feliz. Porque ni las drogas serán maestras ni el sexo será sagrado, porque faltará en ellos un conocimiento que durante milenios ha sido ocultado y denostado por los poderes religiosos. Porque se habrán convertido en cárcel en lugar de camino.
No es extraño ver entonces a tantos talentos artísticos desviarse en algún momento de ese trazado artificial y empezar a explorar un camino espiritual. Desde los Beach Boys a Sting, pasando por los Beatles, por nombrar sólo a unos pocos de los grandes que se acercaron a la India, al Yoga y a la meditación en busca de esa plenitud que el recorrido occidental difícilmente ofrece. Muchos han encontrado en ese camino su camino, el de otros no pasaba por allí, y algunos otros construyen puentes de sentido sobre la brecha abierta, mostrando una increíble fortaleza de la que probablemente ni sean conscientes.
Vaya este post para todos esos buscadores artísticos, que nos recuerdan la inmensa belleza de un Universo creativo que se expresa a través de sus obras, de sus voces y de sus almas. Vaya, especialmente, para aquellos que como Amy Winehouse, se perdieron en la inmensidad. Gracias a todos por lo bello, y aún más allá, gracias por la esperanza de lo sublime.
(Imagen:topstep07)

miércoles, 11 de mayo de 2011

Life Is Wonderful (Jason Mraz, 2005)

¿Habría un amanecer sin la noche? ¿Existiría el blanco sin el negro? ¿la luz sin la sombra? ¿la vida sin la muerte? No estamos acostumbrados a pensar más allá de nuestra incesante búsqueda del placer, pero si nos paramos  a pensarlo, la lógica más pura nos lleva a admitir que este mundo en que vivimos necesita de eso que nosotros consideramos opuestos para seguir su curso. Nuestro problema como occidentales es que pensamos que los opuestos son excluyentes. No es así, son mutuamente necesarios y van de la mano. Si conseguimos admitirlo, habremos elevado nuestra mirada más allá de ellos, y será entonces cuando comprendamos que “más allá del bien y del mal, hay un lugar” y nos dejemos llevar por una vida que Es.
Con lo bueno y lo malo, con las cosas que añoramos y las que queremos olvidar, con las que nos espantan  y las que admiramos… con todo… la vida es maravillosa. Porque en medio del horror encontrarás tu propia compasión. Podría decirse, como lo hace Jason Mraz en esta canción, que la vida es, como también  representan el Yin y el yang, un círculo, compuesto de dos mitades necesariamente complementarias, dos mitades que se conocen, puesto que dentro de ellas hay una parte de la otra. Puedes mirar una mitad, puedes mirar un poco más allá su complemento. Puedes darte cuenta de que la una tiene una parte de la otra. O puedes salir fuera y ver que es un círculo, cerrado, completo y perfecto, al que subyace el Amor.

De todo esto habla Life is Wonderful:        

Hace falta una grúa para construir una grúa
Hacen falta dos pisos para que haya una planta
Hace falta un huevo para hacer una gallina
Hace falta una gallina para hacer un huevo
No hay fin a lo que estoy diciendo

Hace falta un pensamiento para construir una palabra
Y  una palabra para hacer una acción
Y requiere algún trabajo que trabaje bien
Hace falta algo bueno para hacer que duela
Hace falta algo malo para llegar a la satisfacción

La la la la la la la… la vida es maravillosa
Ah la la la la la la… la vida sigue círculos cerrados      
Ah la la la la la la… la vida es maravillosa
Al la la la la

Hace falta  una noche para hacerla amanecer
Y se necesita un día para hacerte bostezar, hermano
Hacen falta algunos viejos para hacerte joven
Hace falta algo de frío para conocer el sol
Hace falta lo uno para tener lo otro

No hace falta tiempo para enamorarse
Pero hacen falta años para saber lo que es el amor
Hacen falta algunos temores para conocer la confianza
Hacen falta algunas lágrimas para oxidarla
Hace falta algo de polvo para abrillantarla

Ah la la la la la la… la vida es maravillosa
Ah la la la la la la… la vida sigue círculos cerrados
Ah la la la la la la… la vida es maravillosa
Ah la la la la la.... es así, es así...

Hace falta el silencio para crear sonido
Hace falta perder antes de encontrarlo
Hace falta una carretera para ir a ninguna parte
Hace falta un peaje para hacer que te importe
Hace falta un agujero para hacer una montaña

Ah la la la la la la… la vida es maravillosa
Ah la la la la la la… la vida sigue círculos cerrados
Ah la la la la la la… la vida es maravillosa
Ah la la la la la la…la amor está llena de sentido
Ah la la la la la la… la vida es maravillosa
Ah la la la la la la… la vida es tan… maravillosa
Ah la la la la la la… la vida está tan llena de sentido…
(Vídeo subido por Jenelle Carter)

martes, 8 de marzo de 2011

Dentro De Mí (David Summers, 2000)

Nos pasamos la vida contándonos cuentos. Sobre el mundo, sobre nosotros, sobre los que nos rodean. Y si la realidad va por otro lado, luchamos contra ella para que se adapte  a la historia. Si no lo hace, nos frustramos enormemente y escribimos un capítulo nuevo de victimismo convirtiendo el cuento en una telenovela. Decía un profesor mío que las telenovelas gustan porque se sabe siempre lo que va a pasar.
Pero cada persona percibe un mundo diferente. Dicen en “¿Y tú qué sabes?“ (Ed. Palmyra, 2006) que la información que recibimos del entorno convertida a código binario sería de unos 400.000 millones de bits  por segundo, pero que se ha estimado que de todos ellos sólo procesamos conscientemente unos 2000 bits/seg. Es decir, que obviamos todo el tiempo cosas “superfluas”, cosas que o bien necesitamos procesar de forma automática o que no estamos acostumbrados a procesar, cosas que no nos interesan en absoluto, que no nos afectan o que no tenemos capacidad de analizar . Por poner un ejemplo básico: si en un concierto de música clásica se sienta a mi lado un violinista, es seguro que por muy cerca que estemos sentados, viviremos un concierto diferente, él podrá saborear cada nota, yo sólo me podré dejar llevar por el todo. Yo no me daré cuenta de cosas que él sí ha percibido. Eso sin contar con otros recuerdos y el estado de ánimo de cada uno. Habremos vivido conciertos diferentes. Ocurre constantemente.
Así pues, cada uno vive en el mundo que está acostumbrado a percibir, y lo malo es que normalmente eso se realimenta, y como sólo nos fijamos en lo que estamos acostumbrados a fijarnos, creemos que eso es la realidad absoluta, y  las fronteras de nuestra vida se van haciendo más fuertes. Así está claro que el entendimiento con otras personas se irá haciendo más difícil y yo por eso siempre digo que en este punto es donde se comprende la imperiosa necesidad de convertir la tolerancia en una costumbre, dejando de enfadarnos porque los demás no perciban el mundo como nosotros.
Seguro que te has dado cuenta a veces. Tal vez en un momento de alegría intensa o de sufrimiento hayas sido consciente de que todo estaba dentro de ti, que estabas convirtiendo el mundo en lugar excepcional o terrible al percibir las cosas en función de tu propio estado. No dejes de pensarlo. Conviértelo en una costumbre. Tú creas tu realidad, así que relativiza tu vida un poco, apaga la telenovela, intenta ver más allá de lo que estás acostumbrado a mirar. Ya lo he escrito alguna vez, pero insisto: el mundo es inmenso, ábrete a él.
La canción de este post pertenece al tercer disco de David Summers en solitario. Póntela cuando estés triste, sé consciente, sal a la calle, mira  a los niños jugar en un parque… el mundo sigue girando, y sigue desplegando su belleza en muchos sitios, búscala y deja que entre.

(Video subido por lopezsalas2000)

martes, 8 de febrero de 2011

Let Your Soul Be Your Pilot (Sting, 1996)

Cuántas veces dudamos sobre qué camino seguir, qué decisión tomar en las encrucijadas de la vida… La mente es experta en plantearnos opciones y analizarlas. Eso es estupendo. Los problemas vienen cuando nos quedamos enganchados en esos análisis, cuando la decisión es demasiado importante –o no- y no dejamos de dar vueltas a las posibilidades. Y no sabemos qué hacer, y las dudas nos pueden acompañar durante largos periodos de tiempo. A veces eso supone noches de insomnio –un problema, por cierto, cada vez más común-.
Si tu mente va y viene entre las opciones y no acabas de decidirte por ninguna, quizás sea porque la solución no está en la mente, o al menos, no toda. Se nos olvida que tenemos un cuerpo, un cuerpo muy sabio. Que somos más que nuestra mente. Que nuestro corazón se abre ante el amor. Y que por encima de todo, ése que piensa, baila, lee o escucha, está más allá de los pensamientos. A ése,  algunos -como Sting en esta canción- le llaman “alma”.

Cuando tu mente no te dé la respuesta, cuando no te encuentres bien y no sepas qué hacer, escucha al resto de ti más allá del parloteo de la mente, y pídele consejo al alma. "Deja que tu alma sea tu piloto. Deja que te guíe. Te guiará bien":




Cuando estés deprimido y ellos hablen
Cuando todos tu secretos queden al descubierto
Cuando tus problemas lleven las riendas
Cuando el mapa que tengas te lleve  a la duda
Cuando no haya información
Y la brújula no vaya a ningún sitio que conozcas bien
Deja que tu alma sea tu piloto
Deja que tu alma te guíe
Ella te guiará bien


Cuando los médicos no puedan curarte
Cuando nada en el botiquín consiga hacerte sentir mejor
Cuando ningún consejo te reconforte
Cuando no haya más mentiras que ellos puedan contar
Ni más información inútil
Y la brújula gire
La brújula gire entre el cielo y el infierno
Deja que tu alma sea tu piloto
Deja que tu alma te guíe
Ella te guiará bien


Y tus ojos se vuelven hacia el cristal de la ventana
Hacia las luces en lo alto de la colina
La distancia te resulta ahora  tan extraña
La habitación en la oscuridad tan en calma


Deja que tu dolor sea mi pesar
Deja que tus lágrimas sean mis lágrimas también
Deja que tu coraje sea mi modelo
Que el Norte que encuentres será cierto

Cuando no haya más información inútil
Y la brújula se vuelva hacia ninguna parte
Que conozcas bien
Deja que tu alma sea tu piloto
Deja que tu alma te guíe
Deja que tu alma te guíe
Deja que tu alma te guíe
por tu camino

viernes, 31 de diciembre de 2010

Wonderful Tonight (Eric Clapton, 1977)

Cuando desarrollamos nuestra capacidad de atención plena, y somos capaces de ver la belleza de la vida hasta en la carretera más desolada en esa hierba que ha crecido en un minúsculo hueco en el asfalto, entonces el mundo adquiere un sabor diferente, y el cuerpo reacciona – porque reacciona a todo- ante la belleza disminuyendo los niveles de cortisol (la hormona del estrés), respirando con mayor profundidad y serenidad. Si llegamos a amar la vida en un instante al verla reflejada tras los ojos de cualquier ser, el cuerpo generará incluso oxitocina, la hormona del amor, esa que se genera entre una madre y su bebé, la que permite que éste venga al mundo, la que se produce entre dos enamorados.
La belleza y el milagro de la existencia están ahí. Si las quieres ver, no tienes más que mirarte al espejo y preguntarte quién se oculta tras tu mirada. La belleza se esconde continuamente en lo cotidiano. Encuéntrala.
La historia de esta canción es muy sencilla: pareja que sale, ella se arregla y pregunta, “¿Estoy bien?” -Estás maravillosa –contesta  él. Van a una fiesta y al volver, a él le duele la cabeza, así que conduce ella. Cuando llegan a casa, ella le ayuda a acostarse. La conclusión: la noche ha sido maravillosa. ¿Por qué? Porque estaba impregnada de amor, porque el amor cambia la mirada ante el mundo, que se torna más bello que nunca ante los enamorados.

La cuestión es que el amor de una pareja es el reflejo del Amor de la Vida, que siendo Una, se expresa mediante dos. Cuando educamos nuestra mirada para encontrar lo bello, recorremos el camino en el otro sentido, y nos enamoramos de la Vida.
Mi deseo para esta nueva década es que recuperemos la capacidad de observar el milagro  de la Existencia. Feliz 2011. Gracias por leerme :)

lunes, 29 de noviembre de 2010

Imagine, de John Lennon

¿Te has preguntado alguna vez cómo serías de haber nacido en otra cultura diferente? ¿Cómo vestirías? ¿En qué trabajarías?¿Qué pensarías de las cosas? ¿Crees que habría una parte de ti que permanecería igual?... ¿Sí? Entonces, realmente somos algo más que un subproducto socio-cultural que nació por azar, ¿no?
El problema es que vamos por la vida pensando que somos todo eso que no seríamos de haber nacido en otro sitio. Nos aferramos a una identidad cultural, a un partido político, un equipo de fútbol… a tantas y tantas cosas que quizá estemos disfrutando, pero que no somos.

Cuando entramos en meditación, o en la dificultad de la ejecución de una postura de Yoga y la mente se aquieta, empezamos a tomar contacto con esa parte inmutable de nosotros, cuyo estado de serenidad y de amor, no depende de nada ni de nadie, porque es serenidad y es Amor.  Empezamos a vislumbrar el tesoro oculto tras nuestra identidad social, tras nuestro ego.
En casos críticos, el ego cae de golpe. Por eso todos los días –aunque no lo cuenten los informativos- hay gente corriente que arriesga su vida para salvar a gente que no conoce, porque en un instante, surge un impulso que nace desde lo más profundo de sí mismos y que demuestra una de las últimas verdades que desde hace milenios viene proclamando oriente: Todos somos Uno.
Quizá, como decía Lennon, no es tan difícil Imaginar qué pasaría si un día todos dejásemos a un lado lo que no somos:


Imagina que no existe el Cielo
es fácil si lo intentas
no hay infierno debajo de nosotros
arriba solo el firmamento
Imagina a toda la gente
viviendo el hoy...
Imagina que no hay países
no es difícil de hacer
nada por lo que matar o morir
ni tampoco religión
imagina a toda la gente
viviendo la vida en paz...

Puedes decir que soy un soñador
pero no soy el único
espero que algún día te unas a nosotros
y el mundo viva como uno.

Imagina que no hay posesiones
me gustaría saber si puedes
Ninguna necesidad de codicia o hambre
Una hermandad de hombres
Imagínate a toda la gente
compartiendo el mundo entero.

Puedes decir que soy un soñador
pero no soy el único
espero que algún día te unas a nosotros
y el mundo viva como uno.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

"El secreto de vivir", de Hombres G

Las personas que tienen una fuerte conexión con la fuente creativa son en muchas ocasiones las más capaces de traducir conceptos complejos en verdades sencillas con palabras directas.
Rudyard Kipling, el que fue el ganador más joven de un premio Nobel de literatura, decía que su receta para escribir era: “drift, wait and obey” (algo así como “dejarse llevar, esperar y obedecer”). De esta manera, la creación fluye, y es tan pura que llega con facilidad a los demás (a Kipling se le llegó a criticar el hecho de llegar a todos los públicos, como si hacerse entender rebajase la calidad de su trabajo)
De lo que no nos damos cuenta es de que, en una sociedad donde se nos educa para desarrollar nuestras capacidades intelectuales y en cambio, no se nos enseña a gestionar las emociones, la creatividad se ve tan mermada que el mundo vive de patrones prefijados, repeticiones e imitaciones. Y es que si la función intelectual no cesa, es muy difícil conectar con el campo creativo. Si leemos a autores tan relativamente recientes como Carl G. Jung o nos vamos a las antiguas enseñanzas orientales, comprenderemos que todo está ahí ya, ya existe potencialmente en ese campo. Como dice Deepak Chopra, es como si las personas más creativas poseyeran una antena receptora más potente que lo recibe mejor, recibe más y con más calidad. Si a eso le añadimos inteligencia para después ordenarlo y habilidad para transmitirlo, tendremos Arte.
Así que la creatividad pasa por soltar lo justo el control del intelecto. Y es que lo que nadie nos dice es que el intelecto es un arma de doble filo: debes usarlo, pero no dejar que controle tu vida, porque corres el riesgo de "subir" las experiencias siempre a la cabeza, mientras poco a poco vas dejando que las emociones sin expresar se vayan acumulando en tu cuerpo y te vayan restando la energía necesaria para permanecer incrustadas ahí, día tras día. En un proceso terapeútico como el “Rebirthing”, en el que vas liberando y actualizando esas viejas emociones, sesión tras sesión, lo primero que empiezas a notar es que recuperas vitalidad, porque ya no gastas toda esa energía inútil en mantenerlas “a raya”.
Como dice el Sr. Summers, buen ejemplo de persona creativa: “Hay que ser valiente y atreverse a sentir”. Ahí va, y gracias por el humor, siempre:

lunes, 22 de noviembre de 2010

"Unwritten", de Natasha Bedingfield

Cada día puede ser el comienzo de una nueva historia, porque -aunque no lo creamos- cada día es un folio en blanco más de nuestra vida. Repetimos por costumbre las mismas palabras al escribir ese folio, pero pueden ser otras, pueden variar, y de hecho lo hacen, aunque sea sólo un poquito. No somos los de ayer, ni seremos los de mañana. En realidad, nada es igual que ayer, las repeticiones las creamos por costumbre, y la costumbre no nos deja ver más allá de lo conocido. Proponte ser nuevo hoy. Realmente lo eres, déjate serlo. El mundo es  inmenso, ábrete a él.
Hubo una época en que en la radio sonaba esta canción cuando estaba llegando al trabajo, pasaba por una fuente y abría la ventanilla del coche para sentir las gotas de agua y acordarme de que cada día era una nueva oportunidad.

No me han gustado mucho las traducciones que he encontrado por ahí, así que ahí va una propia:
Estoy por escribir, no puedes leer mi mente,
Estoy sin definir
Sólo estoy empezando, la pluma en mi mano,
Terminando sin planes prefijados

Mirando la página en blanco ante ti,
Abre la  ventana sucia
Deja que el sol ilumine las palabras
que no pudiste encontrar
buscando algo en la distancia
tan cercano, que casi lo puedes saborear
Libérate de tus inhibiciones

Siente la lluvia en tu piel
Nadie puede sentirla por ti
Sólo tú puedes dejarla entrar
Nadie más, nadie más
Puede decir  palabras en tus labios
Empápate en palabras aún no dichas
Vive la vida con los brazos bien abiertos
Es en el día de hoy, donde empieza tu libro
Lo demás está aún por escribir

Yo rompo con tradiciones,
a veces mis intentos
están fuera de lo establecido
Estamos condicionados, a no cometer errores,
Pero yo no puedo vivir así

Mirando la página en blanco ante ti,
Abre la  ventana sucia
Deja que el sol ilumine las palabras
que no pudiste encontrar
buscando algo en la distancia
tan cercano, que casi lo puedes saborear
Libérate de tus inhibiciones

Siente la lluvia en tu piel
Nadie puede sentirla por ti
Sólo tú puedes dejarla entrar
Nadie más, nadie más
Puede decir  palabras en tus labios
Empápate en palabras aún no dichas
Vive la vida con los brazos bien abiertos
Es en el día de hoy, donde empieza tu libro
Lo demás está aún por escribir
Mirando la página en blanco ante ti,
Abre la  ventana sucia
Deja que el sol ilumine las palabras
que no pudiste encontrar
buscando algo en la distancia
tan cercano, que casi lo puedes saborear
Libérate de tus inhibiciones

Siente la lluvia en tu piel
Nadie puede sentirla por ti
Sólo tú puedes dejarla entrar
Nadie más, nadie más
Puede decir  palabras en tus labios
Empápate en palabras aún no dichas
Vive la vida con los brazos bien abiertos
Es en el día de hoy, donde  empieza tu libro

Siente la lluvia en tu piel
Nadie puede sentirla por ti
Sólo tú puedes dejarla entrar
Nadie más, nadie más
Puede decir  palabras en tus labios
Empápate en palabras aún no dichas
Vive la vida con los brazos bien abiertos
Es en el día de hoy, donde empieza tu libro
Lo demás está aún por escribir
Lo demás está aún por escribir
Lo demás está aún por escribir  
Oh, yeah! 



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